Versión adaptada para España a partir de nuestro artículo original, con investigación nueva de 2025.

Antes de que llegue el bebé, todo el mundo te cuenta cosas. Que es mágico. Que duermas ahora. Que se pasa volando.

Luego llega el bebé. Y estás en el sofá a las tres de la madrugada, feliz y asustada, y de algún modo lejos de ti misma.

Nadie te dijo que se sentiría así. Si te pasa, no hay nada malo en ti. Puede que estés en medio de un cambio enorme que tiene nombre.

La matrescencia es el cambio de identidad que supone convertirse en madre. Abarca los cambios físicos, emocionales, sociales y hormonales que lo acompañan. El término lo acuñó la antropóloga Dana Raphael. La psicóloga clínica Aurelie Athan la compara con la adolescencia. La diferencia es que la adolescencia recibe mucho apoyo cultural y la matrescencia recibe muy poco.


El choque que no tiene nombre

La mayoría de los cursos de preparación al parto se centran en el parto. Pocos preparan para las semanas siguientes.

Un estudio de 2025 en Families, Systems, & Health preguntó a 16 madres primerizas de Irlanda cómo era de verdad el inicio de la maternidad. Tenían entre 2 y 7 meses de posparto. Los investigadores hicieron tres grupos de discusión y encontraron cuatro temas:

Tema

Lo que describieron las madres

Expectativas y realidad

La educación prenatal se centraba en el parto, no en la vida después. Las redes añadían imágenes irreales

Mitos de la maternidad

La recuperación, la imagen corporal y la lactancia fueron más duras de lo esperado. Algunas no sintieron el vínculo enseguida. Muchas perdieron su sentido de identidad

Apoyo desigual

La ayuda del personal sanitario, de la pareja y de la familia les pareció una "lotería"

Sobrevivir y salir adelante

El cansancio y la falta de sueño eran habituales. El apoyo de otras madres ayudó, y la mayoría dijo que mejoraba con el tiempo

Las madres pidieron también revisiones posnatales más largas, como una a las 12 semanas y no solo a las 6.

Una nota sobre los datos. Es un estudio cualitativo pequeño. El grupo era bastante parecido: mujeres blancas, heterosexuales y que convivían con su pareja, todas de Irlanda. Muestra experiencias reales. No dice cuántas madres lo viven así, y no es un estudio español.


Cosas para las que nadie te prepara

Estas son vivencias frecuentes. Muchas madres no las oyen antes.

  • Soledad, incluso con compañía constante. Nunca estás sola y aun así te sientes invisible. En España suele sumarse que la familia está lejos o que los abuelos trabajan todavía.
  • Duelo por la persona que eras. Puedes querer a tu bebé y echar de menos tu vida de antes. Las dos cosas son normales. Nuestro artículo sobre el duelo por tu cuerpo de antes (en inglés) trata una parte de esto.
  • Pensamientos intrusivos. Son pensamientos repentinos y no deseados sobre que algo malo le pase al bebé. Son frecuentes y los impulsa la ansiedad. Según la investigación citada en nuestro artículo original, no se asocian a un mayor riesgo de hacer daño de verdad.
  • Tensión en la pareja. Lee más sobre cómo la maternidad cambia el matrimonio (en inglés).
  • Una recuperación física lenta. Sanar lleva más de lo que se dice en voz alta.

Etapa

Cómo puede verse

Primeras semanas

Cicatrización, poco sueño, grandes cambios hormonales, sensación de estar siempre en alerta

Meses 2 a 6

Preguntas sobre la identidad, compararte con otras, una rutina nueva que va tomando forma

Meses posteriores

Vuelta lenta de la energía y la confianza. Muchas madres se sienten más ellas mismas

Esta tabla es una guía general de nuestro equipo editorial. No es consejo médico. El ritmo de cada madre es distinto.


La carga mental de la que nadie te avisó

La socióloga Allison Daminger describió cuatro fases del trabajo invisible de la crianza en un artículo de 2019 en la American Sociological Review:

  1. Anticipar necesidades
  2. Identificar opciones
  3. Decidir
  4. Vigilar los resultados

Su investigación halló que las madres suelen cargar con la mayor parte del trabajo de pensar, incluso en parejas que se consideran igualitarias. Es fácil que pase desapercibido porque nadie lo ve. Solo se siente como un cansancio en la cabeza.

En España el patrón se repite. Según el informe de 2024 de Make Mothers Matter, difundido por ¡HOLA! y Última Hora, el 78 % de las madres españolas se siente sobrecargada y solo el 53 % siente que se valora su labor. Otro dato del mismo informe es que el 64 % de las tareas del hogar recae en ellas. Son datos de una encuesta, es decir, percepciones de las madres. Ten en cuenta también que otra fuente (Infocop) da un 71 % para la sobrecarga mental, así que las cifras varían según el estudio.

La psiquiatra perinatal Ibone Olza lo resume así: "La maternidad hoy es más exigente que nunca."

Si te reconoces, mira nuestra guía de señales de agotamiento materno que no debes ignorar y el artículo sobre por qué la maternidad abruma aunque ames a tu hijo (ambos en inglés).


Por qué sentirte abrumada no significa que falles

Tu cerebro, tu cuerpo, tu identidad y tus relaciones se reorganizan a la vez. Eso es trabajo de verdad. No es un defecto personal.

Así puede leerse el mismo sentimiento de dos maneras.

Lo que puedes pensar

Lo que puede estar pasando

"Debería estar más contenta."

La alegría y el agotamiento pueden convivir

"Las demás madres lo llevan mejor."

Solo ves lo mejor de cada una, en el grupo de WhatsApp o en Instagram

"Me he perdido."

Tu identidad está cambiando y eso lleva tiempo

"Estoy fallando."

Cargas con algo que nunca se vio

Lee nuestro artículo sobre cómo dejar de sentir que fracasas como madre (en inglés) para profundizar.


Cómo volver a ti misma

No necesitas un gran cambio. Los pasos pequeños cuentan.

  • Cuídate un poco, a menudo. Diez minutos al día valen más que un fin de semana perfecto. Mira nuestros consejos de autocuidado para madres sin tiempo (en inglés).
  • Ponle nombre a lo que sientes. La investigación sobre el etiquetado de emociones de Lieberman y colaboradores (2007, Psychological Science) halló que ponerlas en palabras puede calmar la respuesta emocional del cerebro.
  • Cuéntaselo a una persona. Una amiga, una psicóloga o un grupo de apoyo a la lactancia o a la crianza pueden ayudar.
  • Pide la cita. Si quieres ver a tu matrona o a tu médico de familia antes de la revisión habitual, pídela en el centro de salud.

Cuando es algo más que adaptación

Los primeros meses son duros para todas. Pero algunas señales requieren atención pronta. Habla con tu médico de familia, tu matrona o una psicóloga si tienes:

  • Una ansiedad que va a más
  • Un ánimo bajo que no remonta
  • Dificultad para cuidar de ti o de tu bebé
  • Cualquier pensamiento de hacerte daño a ti o a tu bebé

Aproximadamente 1 de cada 5 mujeres cumple criterios de un trastorno de ansiedad durante el embarazo o el posparto (Fawcett y colaboradores, 2019). En España, Olza ha señalado que al menos 1 de cada 5 madres sufre algún trastorno en el periodo perinatal y que unas 7 de cada 10 ocultan los síntomas. Son estimaciones y las cifras varían según el estudio.

Si estás pasando por un momento muy duro, llama al 024, la línea de atención a la conducta suicida. Es gratuita, confidencial y funciona las 24 horas. También puedes llamar al Teléfono de la Esperanza (717 003 717). Si hay peligro inmediato, llama al 112.

Nuestros tests de autorreflexión no son herramientas de diagnóstico.


Ideas clave

  • La matrescencia es el cambio real y enorme de convertirte en madre. No es un fallo tuyo
  • Las madres dicen que la educación prenatal suele dejar fuera la vida después del parto
  • La soledad, el duelo y los pensamientos intrusivos son frecuentes y casi nadie habla de ellos
  • La carga mental es trabajo de verdad y a menudo invisible
  • Los pasos pequeños y el apoyo ayudan. Busca atención pronta si los síntomas empeoran

Preguntas frecuentes

¿Qué es la matrescencia y por qué importa? Es el cambio de identidad al convertirse en madre, con cambios en el cuerpo, la mente, las relaciones y el papel. Ponerle nombre ayuda a muchas madres a ver que lo que sienten es una transición y no un fracaso.

¿Por qué me siento desorientada, abrumada o como otra persona después de que nazca mi bebé? Tus hormonas, el sueño, el cuerpo, la vida diaria y tu sentido de ti misma cambiaron a la vez. En el estudio irlandés de 2025, muchas madres primerizas describieron que perdían su sentido de identidad.

¿Cómo sé si lo que siento es una adaptación normal o un problema de salud mental posparto? La adaptación suele venir en oleadas y se suaviza con el tiempo. Son señales para pedir ayuda la ansiedad que crece, el ánimo bajo que no se va, la dificultad para cuidar de ti o del bebé, o los pensamientos de hacer daño. Solo un profesional puede diagnosticar.

¿Por qué se habla tan poco de las partes difíciles de los primeros meses? A menudo porque la maternidad se muestra solo como pura felicidad. Las investigadoras señalan que la educación prenatal se centra en el parto y que el apoyo después es desigual.

¿Qué pasos prácticos ayudan en los primeros meses? Cuídate con gestos pequeños y regulares. Ponle nombre a lo que sientes. Reparte la carga mental. Pide apoyo a una amiga, a tu pareja o a un profesional.

¿Son peligrosos los pensamientos intrusivos después del parto? Son frecuentes y están ligados a la ansiedad. Según la investigación citada en nuestro artículo original, no se asocian a un mayor riesgo de actuar según ellos. Si te angustian o temes hacer daño a alguien, habla pronto con tu matrona o tu médico de familia.

¿Reciben las madres suficiente apoyo en las primeras semanas? A menudo no. Las madres del estudio irlandés de 2025 lo llamaron una "lotería". Muchas querían una revisión a las 12 semanas y no solo a las 6. No hemos encontrado datos españoles equivalentes.


Fuentes y lecturas recomendadas

  • Doherty, J., Folan, M., O'Donoghue, A., Gill, L., Sheehy, L., Brophy, C. y Coughlan, B. (2025). The early motherhood expectations versus reality study. Families, Systems, & Health. simplypsychology.org
  • Athan, A. (2024). Frontiers in Psychiatry. (Matrescencia, según se cita en nuestro artículo original.)
  • Fawcett, E. J. et al. (2019). Journal of Clinical Psychiatry.
  • Collardeau, F. et al. (2019). BMC Psychiatry.
  • Daminger, A. (2019). The cognitive dimension of household labor. American Sociological Review.
  • Lieberman, M. D. et al. (2007). Putting feelings into words. Psychological Science.
  • Stern, D. N. (1995). The Motherhood Constellation. Basic Books.
  • Make Mothers Matter (2024), según ¡HOLA! y Última Hora, y declaraciones de Ibone Olza (IESMP), recogidas en nuestros artículos anteriores sobre la sobrecarga materna.
  • Para saber más: Improving maternal well-being: a matrescence education pilot study for new mothers (2025, en inglés)
  • Murcia Salud. Buscar ayuda: 024 y Teléfono de la Esperanza