Tu hijo pequeño tira el vaso de zumo al suelo. Tu suegra suspira. En algún rincón de tu cabeza, una voz de 1992 dice: "Eso no se le puede consentir."

Te quedas parada. ¿Levantas la voz? ¿Lo dejas pasar? ¿Lo buscas en Google a las 9 de la noche?

Muchos crecimos con normas que sonaban claras y seguras. "La letra con sangre entra." "Un cachete a tiempo." "No te levantas de la mesa hasta que te lo acabes." Hoy sabemos más. Puedes quedarte con lo mejor de aquellas normas y dejar lo que no funcionaba.

La crianza moderna es una forma de educar basada en la investigación sobre el desarrollo infantil, que sustituye las normas duras o rígidas de antes por límites firmes, cálidos y predecibles. Sigue diciendo que no. Solo que lo dice de una manera que enseña.


Qué dice la investigación sobre la disciplina de antes

Empecemos por lo más importante: el castigo físico.

En 2016, Elizabeth Gershoff y Andrew Grogan-Kaylor publicaron en el Journal of Family Psychology un gran análisis de cinco décadas de investigación con más de 160.000 niños. El castigo físico se asoció con 13 de los 17 resultados que midieron, todos en sentido negativo. Entre ellos, más agresividad, más desafío a los padres y más problemas de salud mental. No se asoció con una mayor obediencia, ni a corto ni a largo plazo.

Como dijo Grogan-Kaylor: "Spanking thus does the opposite of what parents usually want it to do." Es decir, el castigo físico hace lo contrario de lo que los padres suelen querer.

En 2018, la Academia Americana de Pediatría (AAP) pidió acabar con el castigo corporal y advirtió también contra la humillación y el castigo verbal duro. Citó un estudio en el que los niños que recibían golpes más de dos veces al mes a los 3 años eran más agresivos a los 5.

"No hay beneficio en pegar", resumió el doctor Robert Sege, uno de los autores de la política de la AAP. (En inglés: "There's no benefit to spanking.")

Y hay datos de aquí. Un estudio de Manuel Gámez-Guadix (Universidad de Deusto), con 536 universitarios españoles, preguntó qué estrategias usaban sus padres cuando ellos tenían unos 10 años. Algo más de la mitad había recibido alguna vez un cachete o una bofetada. A más castigo físico y psicológico en la infancia, menor bienestar subjetivo en la edad adulta. A más disciplina positiva, mayor bienestar y menos síntomas depresivos. (Infocop, resumiendo un estudio de 2014 en la Revista de Psicopatología y Salud Mental del niño y del adolescente.)

No se trata de culpar a tus padres. Usaron lo que sabían. Ahora sabemos más.

Una nota legal. Según la organización Global Initiative to End All Corporal Punishment of Children, el castigo corporal está prohibido en todos los ámbitos en España, también en casa, desde que la reforma del Código Civil eliminó el derecho de corrección "razonable y moderada" (artículos 154 y 268). Si tienes dudas legales, consulta a un abogado o a los servicios sociales.


Norma de antes frente a alternativa moderna

Norma de antes

Qué sugieren la investigación y la pediatría

Prueba esto

"La letra con sangre entra" / "un cachete a tiempo"

El castigo físico no mejora la conducta y puede aumentar la agresividad

Pon un límite claro y redirige

"No te levantas de la mesa hasta que te lo acabes"

Obligar a comer puede interferir con la sensación de saciedad

Tú eliges la comida. Tu hijo elige cuánto come

"Porque lo digo yo"

Una razón corta ayuda a aprender la norma

Una frase de explicación y cumple lo que dices

"Los niños no lloran"

Poner nombre a lo que sienten ayuda a calmarse

"Estás triste. Estoy aquí. La respuesta sigue siendo no"

"Los niños, ver, oír y callar"

Los niños que se sienten escuchados cooperan más

Primero escucha, después decide

"Un padre nunca pide perdón"

Reparar construye confianza

"Te he gritado. Lo siento. Vamos a intentarlo otra vez"

La columna de la derecha es un resumen editorial de la guía pediátrica, no una regla para todos los niños. Tu pediatra conoce mejor a tu familia.


Estilos de crianza comparados

Los investigadores suelen describir cuatro estilos de crianza. Nuestra guía sobre los 4 estilos de crianza (en inglés) explica cada uno a fondo.


Autoritario

Permisivo

Con autoridad (democrático)

Normas

Estrictas, casi sin explicar

Pocas o ninguna

Claras y explicadas

Calidez

Baja

Alta

Alta

Ante los errores

Castigo

Poca respuesta

Enseñanza y consecuencias

El niño se siente

Con miedo o escondido

Inseguro sobre los límites

Seguro y capaz

La crianza moderna se ubica en la columna de la derecha. No es "blanda" en el sentido de no tener normas. Es firme y amable a la vez.


El ejemplo de "come todo lo del plato"

En España es casi un clásico. "Come, que te vas a poner malo." "Hasta que no te lo acabes, no hay postre." Y de fondo, un abuelo con la mejor intención.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda no utilizar ninguna treta para que el niño coma. Pilar Conde, psicóloga de Clínicas Origen, advierte de que obligar a un niño a comer "es uno de los orígenes de los trastornos alimentarios". Y la AAP señala que controlar cuánto comen los niños puede interferir con su propia sensación de hambre y saciedad.

La idea es sencilla:

  • Tú decides qué comida se sirve y cuándo
  • Tu hijo decide qué come y cuánto de lo que se ofrece
  • No uses el postre como premio por terminar la comida
  • Apaga la tele para que note cuándo está lleno
  • Comed juntos siempre que podáis

Si come poco, ofrece comida otra vez en la siguiente comida. No hace falta una batalla.


Frases que sustituyen a las de antes

En lugar de

Prueba

"Deja de llorar."

"Estás triste. Estoy aquí."

"Porque lo digo yo."

"Toca dormir porque tu cuerpo lo necesita."

"No me contestes."

"Quiero escucharte. Dímelo otra vez con voz tranquila."

"Eres malo."

"Ese golpe no está bien. No se pega."

"Ya verás cuando llegue tu padre."

"Lo resuelvo yo ahora."

Que sea corto. Los niños aprenden con la repetición, no con los sermones.


Cuando vuelven los viejos hábitos

Vas a fallar. Todas fallamos. El estrés, la falta de sueño y un mal día pueden llevarte de vuelta a lo que oíste de pequeña.

Respira. Haz una pausa. Y repara después. Si quieres un programa estructurado, lee nuestra reseña de Triple P (en inglés). Y si estás revisando cómo te criaron, nuestro artículo sobre las señales de haber crecido con un padre narcisista (en inglés) puede ayudarte.

Si en casa hay violencia o temes por la seguridad de un niño, llama al 112. Si estás agobiada y necesitas hablar con alguien, puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida, o al Teléfono de la Esperanza (717 003 717).

Como lecturas, prueba Raising an Emotionally Intelligent Child de John Gottman y The Whole-Brain Child de Daniel Siegel y Tina Payne Bryson.


Ideas clave

  • La crianza moderna mantiene los límites, pero cambia los métodos duros por otros firmes y cálidos
  • La investigación asocia el castigo físico con más agresividad, no con mejor conducta
  • La AAP desaconseja el castigo corporal y la humillación, y en España el castigo corporal está prohibido
  • Deja que tu hijo decida cuánto come y tú decide qué se sirve
  • Repara después de los errores. Un perdón a tiempo construye confianza

Fuentes y lecturas recomendadas